Aunque los aviones son el método más seguro de transporte, poca gente conoce que en su interior y exterior se encuentran elementos peligrosos para la salud, por lo que el personal dedicado a su mantenimiento, tiene que estar concienciado y avisado de que alguno de los elementos que maneja, puede ser peligroso. Ordenados alfabéticamente:

Americio: elemento radiactivo usado para ionizar el aire de dentro de los detectores de humo de bodegas, aseos…



Asbesto: producto muy usado anteriormente para fabricar tejados conocidos como uralita. Hoy en día, las regulaciones son muy exigentes con este tipo de material y poco a poco está dejando de usarse. En aviones se pueden encontrar elementos como juntas de estructuras, articulaciones de tuberías, sellos de puertas, arandelas, juntas, aislamientos, paneles antifuego…



Cadmio y cobre-berilio: metales tóxicos usados en múltiples elementos de conducciones de fluidos (hidráulica, neumática) como válvulas, actuadores y también formando partes de las luces de navegación.



Estroncio: elemento radiactivo usado en el interior de las sondas de detección de hielo en la superficie del avión



Halón: elemento gaseoso que hasta que se comprobó que era dañino para el ozono, constituía el elemento extintor más efectivo. Debido a esto, se está sustituyendo por otros elementos compatibles con el medio ambiente como son los extintores de CO2.



Kriptón: gas noble usado en el interior de las cajas excitadoras para producir la chispa que inflama el combustible dentro de las cámaras de combustión.



Tritio: elemento radiactivo cuya mayor aplicación en la industria de la aviación es la de simbología luminosa que no requiere alimentación del avión. Es usado, pero en menor proporción, en paneles de control de audio.



Uranio empobrecido: elemento radiactivo con una de las mayores densidades conocidas (19 kg/l). Usado como contrapeso en superficies de vuelo, columnas de control…



Fuera de elementos propiamente dichos, Mastinox es el nombre comercial de un compuesto usado como sellante y protector de humedad y corrosión de tuercas, pernos y demás elementos de sujeción. Las precauciones de seguridad de su envoltorio lo indican claramente: tóxico y cancerígeno.

Como se puede ver, dentro de la tecnología más vanguardista, todavía se siguen usando elementos dañinos pero que en el campo de la ingeniería serían muy costosos o ineficientes a la hora de sustituirlos por otros elementos más seguros.