En aeronáutica, el remachado se ha utilizado desde siempre para asegurar conjuntos de elementos entre sí sin utilizar tornillos ni soldaduras.

La unión por remaches es una solución más barata, segura y menos complicada de realizar, donde además, los elementos de la estructura del avión sufren menos mientras se están ensamblando o reparando.
Dentro de una aeronave, se utilizan diferentes tipos de remache dependiendo en qué aplicación los queremos usar, desde asegurar simples revestimientos del fuselaje a la unión de costillas a la estructura de un ala para darle rigidez al conjunto.


Por lo general, lo remaches son usados en elementos que no requieren un desmontaje por norma habitual y forman parte de la estructura. Sin embargo, en el diseño del avión se tiene que tener en cuenta que si se produce un daño, estos remaches han de poder ser reemplazados con la mayor facilidad posible y asegurando una correcta operación debido a la importancia que puedan tener.


Las reparaciones llevadas a cabo en elementos con remaches han de realizarse de forma muy cuidadosa y atendiendo a los manuales de reparación de la aeronave. Por desgracia, ha habido accidentes en aviación donde el culpable fue una simple unión mal remachada que debido a la fatiga, terminó cediendo ante los esfuerzos originados en vuelo.


En este vídeo de Cithe, explican claramente cuál es el procedimiento a seguir en caso de una reparación estructural donde hay un remache que hay que poner nuevamente.


En el vídeo se ven varias herramientas imprescindibles en el remachado, como pueden ser la pistola neumática, que es la que deforma el remache y lo fija a la estructura, el tas o sufridera que será el elemento que recibe los golpes del remachado y otras herramientas como el taladro que nos permitirán quitar rápidamente los remaches que vaya a ser sustituidos.